Preguntó en una ocasión el Escudero al Caballero: Decidme mi Señor: ¿Qué es la nobleza?
A lo que el Caballero tras largos minutos de silencio, tratando de meditar una respuesta dijo: Mi querido amigo; la nobleza es un modo de ser que cabalga junto a su dueño durante toda la vida, No es más noble aquél que posee un Título. Ni tampoco lo es aquél que desciende de Familias Adineradas. El hombre noble, debe demostrar que lo es en todos los actos de su vida cotidiana. Siendo cortés y amable tanto con Doncellas como con Varones. Con ricos y con pobres. Entregando su compañía cuando es necesaria, tanto a enfermos como a personas de buena salud. Sirviendo a Reyes y Plebeyos por igual.
El Escudero interrumpió a su Señor: Entonces mi Señor, ¿porqué el llevar armas?, ¿porqué acudir a tribunales de justicia?, ¿porqué competir por tener más que el prójimo?...
Mi fiel Escudero. Son muchas preguntas para un humilde servidor. ¿Qué puedo saber yo sobre todo esto, cuando los inventores del mundo y la civilización no lo saben? A pesar de ello, trataré de contestar de la forma en que yo entiendo todo esto: Las armas, si se emplean de espada contra espada, es lucha noble. La justicia, si se emplea sabiamente y sin trucos engañosos, es una justicia noble. En cuanto a competir por tener más que el prójimo, es el castigo que Dios impuso a los hombres para curar su avaricia. El hombre avaro, amasa fortunas empleando pistola contra espada; engaña en los tribunales de justicia para vencer a sus oponentes. Es el enemigo de la nobleza.
Entonces mi Señor, ¿Es más noble el pobre que el rico?.....No es así como lo he querido explicar, mi querido amigo. Si acumulas riquezas a cambio de tu trabajo, sin pedir más de lo que tu trabajo vale en realidad, serás Hombre Rico y Noble. Si además de esto, tus riquezas las sabes compartir, serás un Hombre Rico, Generoso y Noble, pero si en verdad quieres saber qué es la Nobleza, te diré que quien actúa bajo los criterios de su corazón; los actos en su vida no perturban sus sueños, y por donde quiera que pase encuentra muchos amigos y pocos enemigos, esa persona es una persona ¡NOBLE!.
El Escudero entonces guardó silencio buen rato. Pensando en todo cuanto su Señor le había dicho. Finalmente el Escudero dijo a su Señor: Mi Señor, Vos sois la persona más noble que conozco. Quiero ser como Vos.

